El Consejo Noruego para Refugiados (NRC por sus siglas en inglés) es una organización humanitaria independiente que ayuda a las personas que se ven obligadas a huir. Protegemos a las personas desplazadas y las apoyamos mientras construyen un nuevo futuro.

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Ecuador: 130.000 personas obligadas a huir por la violencia

Joven ecuatoriano desplazado por la violencia. Foto: Milena Ayala / NRC
En promedio, cada cuatro minutos, una persona fue obligada a desplazarse por la violencia en Ecuador en 2025. A pesar de los esfuerzos del Gobierno, la acción violenta de los grupos delincuenciales organizados continúa teniendo un impacto brutal en la población.
Publicado 11. May 2026

Ecuador vuelve a estar entre los 3 países con el mayor número de personas obligadas a desplazarse en el continente, solo por detrás de Haití y Colombia, según el nuevo reporte global del Centro Internacional de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC) y el Consejo Noruego para Refugiados (NRC). Más de 130.000 personas fueron obligadas a desplazarse como consecuencia de la violencia en 2025. 

“El sufrimiento que estamos viendo en algunos territorios del país es similar al que ocurre en zonas de conflicto”, dijo Giovanni Rizzo, director de país de NRC. “Hacemos un llamado al Gobierno y a la comunidad internacional para proteger y atender las necesidades humanitarias de todas las personas afectadas por la violencia”. 

Huir es la única opción de supervivencia para personas que reciben amenazas de muerte, son víctimas de secuestro o de la extorsión de grupos delincuenciales organizados, quienes obligan a la población a pagar dinero semanal o mensualmente para que puedan vivir en sus casas. Hoy estas personas exigen protección y asistencia humanitaria. 

 “Dijeron que, si en 10 minutos no les transferíamos tres mil dólares, le iban a cortar los dedos [a la persona secuestrada] y si no les dábamos la plata, le mochaban la cabeza”, dijo una mujer afectada por la violencia a NRC en el sur del país. “Después de pagar esa extorsión, mi hermano huyó del lugar”.  

La población que se desplaza, para salvar su vida, necesita de un techo seguro donde dormir y alimentos. Algunas personas desplazadas son comerciantes; otras trabajan en el sector educativo o en el transporte público. Como consecuencia de la violencia, estas personas tienen que cerrar sus tiendas, dejar de enseñar o de transportar a la población y necesitan programas de capital semilla o de inclusión laboral que no las expongan nuevamente a la violencia. Sus hijos necesitan retomar la educación en espacios seguros. Es urgente unir y fortalecer el tejido social que se está debilitando como consecuencia de la violencia. 

“El número de personas afectadas por la violencia exige que la comunidad internacional acuerde un plan de respuesta humanitario basado en evidencias, garantizando una coordinación efectiva con las autoridades nacionales para atender la escala de la crisis de desplazamiento forzado en el país”, dijo Rizzo.