





“Estos terremotos han dejado a miles de familias sin hogar. Las personas con las que he hablado aquí en Caracas me cuentan que han logrado sobrellevar los primeros días gracias a la notable solidaridad del pueblo venezolano, que se está apoyando en estos momentos extremadamente difíciles, incluso cuando muchos apenas tienen recursos para sí mismos”.
“Dondequiera que uno mire encuentra ejemplos de solidaridad, personas apoyando a sus vecinos y a extraños por igual. Médicos asistiendo partos en escuelas convertidas en refugios solidarios temporales, jóvenes organizando actividades para distraer a niños y niñas y taxistas que transportan a las familias de forma gratuita. Ahora tenemos que asegurarnos de que la ayuda humanitaria y la financiación permitan a los equipos humanitarios en el terreno ampliar el apoyo y empezar a ofrecer soluciones a más largo plazo”.
“Muchas familias que han perdido sus hogares han encontrado refugio en tiendas de campaña, parques y escuelas, a menudo en condiciones muy básicas. Pero esta es solo una solución temporal. Es urgente que las personas desplazadas puedan acceder pronto a opciones de vivienda más adecuadas para evitar que su situación se deteriore aún más”.
“La situación sanitaria también podría empeorar rápidamente si no se refuerzan los servicios básicos. Un hombre me contó que no ha podido ducharse desde que el terremoto lo obligó a abandonar su casa. Me dijo que está tratando de mantenerse limpio, pero que necesita urgentemente jabón y otros artículos esenciales. Sin higiene ni saneamiento, las personas corren el riesgo de contraer enfermedades. Debemos proporcionar artículos de higiene y productos menstruales y fortalecer el acceso a baños y duchas lo antes posible”.
“Desde NRC, estamos trabajando con nuestros socios locales venezolanos para contribuir con apoyo psicosocial y emocional de manera que niños y niñas fortalezcan herramientas para gestionar el trauma que han experimentado, así como para brindar educación de emergencia, lo cual es particularmente crítico ya que las escuelas estarán cerradas al menos durante la próxima semana. También estamos ampliando nuestra capacidad de respuesta para poder proporcionar asistencia de emergencia a las familias que han perdido sus hogares. Cualquier apoyo de parte de NRC será complementario a los esfuerzos del Estado venezolano; por eso, para NRC, la coordinación con las autoridades siempre ha sido fundamental”.
“Ya antes de esta catástrofe, 7,9 millones de personas tenían necesidades humanitarias en Venezuela. Durante muchos años, la comunidad internacional se ha quedado corta a la hora de brindar apoyo al pueblo venezolano y, en cambio, ha priorizado la política sobre la humanidad. Tenemos que asegurarnos de que las familias que lo han perdido todo a causa de estos terremotos no sean también olvidadas Cualquier contribución de NRC se hará desde un ejercicio estricto de principios humanitarios como la neutralidad y la imparcialidad”.
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